Texturas que Transforman (PARTE 2)

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Se que lo estabas esperando, y no fue para darle suspenso que nos demoramos en la segunda parte de este post, pero lograr texturas que se transforman, no fue tarea fácil. Primero porque los activos necesarios no los encontrábamos y segundo porque primero era necesario entender la reacción que ocurre en estas texturas y cuál es la base de su funcionamiento, estudiar cómo se comportan y se obtienen, no fue trabajo de un día, sin embargo, una vez logrado el resultado sé que dirás, pero ¡¡¡qué fácil!!! es ahí donde te cuestionas tu tarea como formulador ya que poco se valora el estudio e investigación que hay detrás cuando una fórmula ya está lograda.

Me centraré en las texturas que pasan de un gel oleoso a una leche en contacto con el agua, lo que se impuso con la tendencia de la doble limpieza coreana. No es que este rayada con esta tendencia, pero cuando hay algo bueno merece rescatarse y este proceso de limpieza lo amerita.

Si no la conoces, te explico brevemente. Esta doble limpieza se basa en dos pasos:

  1. Un primer producto limpiador de textura oleosa, que se aplica con el rostro seco, se masajea por unos 30 segundos, ojos, rostro y cuello, con lo cual removemos maquillaje, bloqueador solar, exceso de sebo de la piel y polución. Funcionan porque actúan bajo el concepto de que lo semejante disuelve lo semejante "la grasa disuelve la grasa". Luego de esto, mojamos nuestras manos con agua y enjuagamos el producto y es donde aparece la magia, todo eso que parecía un aceite que no sacaríamos con nada, se transforma en una exquisita leche que se va fácilmente con el agua, dejando un tacto sedoso en la piel.
  2. Luego de este paso, aplicamos un segundo limpiado que termina de remover los restos que no saco el limpiador oleoso. Este se basa en un limpiador acuoso con una pequeña dosis de tensioactivos (un 5-15% de estos está perfecto) y algún emoliente hidrofílico que actúe en conjunto con el tensioactivo, dejando la piel suave, respetando el equilibrio de la piel.

¿Por qué la propuesta de una doble limpieza?

Porque al hacer la doble limpieza, la piel queda completamente limpia, paso indispensable para que los nutrientes de los productos posteriores puedan penetrar la piel. Es importante considerar que la doble limpieza es necesaria sólo de noche, que es cuando retiras el maquillaje y bloqueador, por la mañana solo basta el limpiador acuoso, que puede ser incluso un agua micelar. 

Centrémonos exclusivamente en el limpiador oleoso que es donde observaremos la textura que se transforma. 

Cuál es la base de este tipo de limpiadores:

  1. Son productos que contienen un porcentaje importante de glicerina. Si lo que quieres es lograr la textura gel oleoso a leche podrás decir, "pero la glicerina sobre un 10% dependiendo la zona geográfica puede deshidratar la piel si no encuentra humedad ambiental”, mi respuesta es, "recuerda que es un producto que se enjuaga y luego vendrá un segundo limpiador".
  2. La carga oleosa es importante, recuerda que trabajan bajo el concepto de que lo semejante disuelve a los semejante" aceites como coco fraccionado no pueden faltar es un aceite indispensable en la formulación, porque es un aceite de coco modificado que no tiene buena penetración en la piel, sin embargo no tiene un tacto graso. Estando este presente, los demás que incorpores debieran ser principalmente altos en oleico como argán, oliva, almendras etc., otros como jojoba por ejemplo también son alternativas.
  3. El producto estrella que hace el cambio de textura es el emoliente hidrofílico, pero no es cualquier emoliente, de partida debe tener un alto HLB o sea un emoliente que tenga una alta afinidad por el agua, de esta forma el emoliente lo que hará es que, al entrar en contacto con el agua, el producto se retira por completo, dejando la piel suave, con una emoliencia propia del producto. Los mejores emolientes son los ésteres de sacarosa.

Los ésteres de sacarosa son surfactantes no iónicos que consisten en un carbohidrato como grupo hidrófilo y uno o más ácidos grasos como componente lipófilo. Son productos tan nobles que algunos incluso se pueden utilizar en emulsiones para la industria alimenticia (o sea se puede comer) como por ejemplo el sucrose palmitate que tenemos en Cooltiva, también puede ser sucrose laurate o sucrose estearate, o una combinación de estos. otras marcas emplean algunos emolientes etoxilados, como Sorbeth 30 Tetraoleate.

Podemos complementar con otros emolientes como Sucrose Cocoate (este por si solo es altamente hidrofílico, pero no genera texturas que se transforman), pero si al sumar como un emoliente adicional, mejora mucho el resultado.

Estos emolientes nos permiten lograr texturas muy untuosas o fluidas dependiendo las combinaciones que usemos, sin embargo, en todos los casos observaremos la textura de transformación exquisita propia de estos ésteres.

Por ejemplo, una textura untuosa perfecta para agregar un activo como ácido salicílico, transformándose en un limpiador ideal para pieles grasas en base a aceites.

Una textura fluida oleosa o una más gelificada con una mayor concentración de glicerina, con la posibilidad de reducir la viscosidad con la incorporación de una pequeña cantidad de agua.

Para lograr estas texturas fluidas necesitamos agitación con alto cizallamiento, ya que se requiere un tamaño de partícula muy pequeño para lograr mantener unido el aceite y el agua.

¿Por qué una buena limpieza es vital para nuestra rutina de skin care? 

Por qué no olvides que nuestra piel contiene una barrera hidro-lipídica que es muy difícil que un activo pueda atravesar (de esto hablaremos en una próxima entrada), imagínate si a esto le sumamos que la piel no está limpia para recibir los principios activos de tus cosméticos, menos penetración lograremos.

Si quieres aprender más sobre texturas que se transforman, apúntate al webinar que haremos 100% gratis este 16 de febrero a las 11:00 am.

Importante: Este curso no tendrá repetición ni quedará grabado, por favor respetar las políticas de la empresa.